Dos tipos


Hechos con birome en un rincón de un texto de la facultad, estos tipos tan raros e incompletos son una muestra del método que últimamente suelo seguir en mis dibujos: primero, trazar líneas de forma un poco caótica y casi sin mirar la hoja; después, atisbar en ellas la insinuación de alguna imagen y desarrollarla, ya de forma más conciente y cuidadosa, hasta donde me sea posible (cargando, eso sí, con la molestia de muchas líneas "sobrantes"). Una especie de Rorschach aplicado a la práctica del dibujo, sólo que nada que ver.

Hombres de mar



Tipos duros de otras épocas. Me gustan mucho estos dos dibujos, cosa que no suele pasarme con la mayoría de mis otros mamarrachos.

¡Vete, olvida mi cara!


Técnica para dibujar a una persona cuando no te salen bien las manos, las orejas, la cara ni los pieses:

1- Dibujalo de espaldas
2- Ponele mucho pelo
3- Recortalo a la altura de los omóplatos
4- Tomate un vino picudo bien sodeado y disfrutá la vida

Hablando de abominaciones

Dalí se retuerce los bigotes de furia en su tumba ante este nuevo insulto pictórico perpretado por Rambo. En esta composición inconexa observamos la figura predominante de un párroco rociando un helecho. El edificio del costado y las montañas de abajo son producto del amontonamiento "creativo" (o la escasez de papel).

Esta vez sí que no sé qué pasaba por mi inconsciente (quizás justo salió a tirar wheelies en el ciclomotor).

Un soldado



No es un calzoncillo lo que lleva este soldado en la mano. Ponele que es... no sé... una planta de acelga.

La línea esa que le corta las piernas estaba de antes, pero como no sé usar Fotochot no tengo idea sobre cómo borrarla elegantemente. Sólo uso un poquito de Picasa para levantar los tonos y que no se noten tanto las manchas de Nesquik en el papel.